Buscando la forma como Decirte te Quiero.
Escuchando la charla que
impartía el catedrático de procesal constitucional mi mente volaba por lugares
inimaginables, tratando de aparentar he ignorar todo lo que vivo y
siento me encamine al lumbral de la arrogancia, a la distancia percibí la
silueta de tu ser, en ese momento por más que trate de escapar de tu presencia pareciera
que siempre persistía en seguirme y acecharme al lugar que fuese, busque la
manera de perderte entre los comentarios
e inquietudes de los jóvenes; creía haberte abandonado entre las muchas
palabras dichas en clase; pero luego volviste con mas fuerza e insistencia que
lograste vencer mi estado de animo, no encontraba el medio por el cual ya no
pudiese sentirte; a la distancia escuchaba murmullos donde abunda la
mediocridad, entonces creí poder dejarte entre las risas burlonas de los
jóvenes impetuosos que me acompañaban en aquel lugar… Todos aquellos ignoran mi
sentir…
El tiempo trascurría muy lento y pensé
que la vida me castigaba ya que las horas se convirtieron en una eternidad,
soportando y reteniendo el mas grande de mis deseos, se me acabaron las fuerzas
entonces ya no puede contener mi mas grande anhelo, en aquel momento deje que
la imaginación me concediera el sueño de
acariciar su rostro con estas manos ásperas y frías, la satisfacción que me
produjo esta ilusión libero cierta fuerza que permanecía encerrada y dormida en
lo mas profundo de mi interior, imitando al ocaso deje que un suspiro se escapara
lentamente, la euforia que me llenaba no permitió que me percatara que en la
exhalación iba un gran sueño superior al anterior.
Cerré los ojos tratando de descansar
de lo que experimente por catorce segundos, después de haber pasado un instante
volví a respirar sereno (tranquilo) y me
encontraba desvalido y afligido por lo
acontecido, entonces fue cuando escuche el eco de su dulce voz diciendo; ¡hola que tal! esas palabras produjeron una explosión en mi
interior y en aquel momento, vino un
soplo extraño que penetró por toda mi piel sacudiendo mis sentidos, fue
refrescante sentir como recorría esa extraña energía todo los caminos en mi interior, el ímpetu que nacía producido
por el extraño calor, me dio de nuevo el deseo de tocar su piel, pero ella no
escucho el rugido que exclamo todo mi ser, con el rostro resplandecido tuve la necesidad de ya no pensar nada,
entonces incliné la mirada hacía el frente y allí estaba en el paraje donde la
deje ayer, al verla fijamente a los ojos me di cuenta de la ternura que existía
en todo su ser, mi osadía fue colosal que tuve que solventar ese grande mal con
sufrimiento, mi cuerpo temblaba y me asfixiaba minuto a minuto al estar hundido
en la emoción que envolvía todo mi pecho, viviendo lo que describo me di cuenta
que me encontraba solo, sin ninguna defensa que pudiera proteger lo que deseo,
lo que siento, envuelto en el desanimo vino cierta tristeza a embargarme el
alma, entonces esa imagen que me acompañaba en la mente se apiado de mi ser, y
decidió desvanecerse conforme se terminaban la charla, momento después ya
comenzaba a calmarse el ambiente en el que me encontraba, nuevamente escuche
las risas burlonas en aquel salón, fue que desperté del pequeño sueño (éxtasis) que un bello
sentimiento me regalo, cansado y confundido me puse a pensar en el trance que
produjo el amor en mi ser, pero yo estaba solo, sin nadie a quien acudir, sin
nadie con quien contar, mucho menos con quien hablar de lo que viví estando
sentado en un viejo pupitre de aquel lugar…
La noche me insta a decir;
“tengo ansiedad de correr a tu lado y decirte cuanto te quiero”,
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